martes, 28 de mayo de 2024

Chile a su alcance con Copa Airlines II PARTE

[b]Chile a su alcance con Copa Airlines II PARTE[/b]

Saliendo desde el Hub de las Américas hacia la Tierra de Fuego, Chile en un Boeing 737-700, durante las 5 horas y 30 minutos disfrutando de todos los servicios que ofrece esta gran Aerolínea en su excelente Business Class, como la fina atención de la tripulación, asientos muy confortables y reclinables de cuero, exquisita selección gastronómica con los servicios de un chef exclusivo, Kit de cortesía, con artículos de tocador, toallas calientes, botellas de agua, almohadas y frazadas, todo esto y más para hacer placentero este vuelo.

Es un país de diversidades y contrastes, ubicado en el extremo sudoeste de América del Sur, Chile es un país largo y angosto, que se extiende entre la Cordillera de Los Andes y el Océano Pacífico. Es una franja de 4.200 km de longitud por 90 km en su parte más angosta y 440 km en su parte más ancha, recortada por cientos de islas y fiordos en su parte más austral.

Chile sorprende por su geografía sobrecogedora, variada y pura, por su gente cálida, eficiente, emprendedora y su institucionalidad democrática. Se enorgullece de tener un modelo económico abierto y estable que favorece el comercio y la inversión, que es respetado y elogiado en el mundo.

Este país destaca por su crecimiento y cumple con los principios de desarrollo sostenible, esforzándose por armonizar su crecimiento con la protección y conservación de sus recursos naturales a través de una sólida red de infraestructura que le permite estar perfectamente conectado interna y externamente.

Chile ofrece una amplia gama de experiencias para todo tipo de visitantes. La variedad de paisajes y su excelencia de servicios entregan un sustento único de alternativas para conocer y nutrirse de la riqueza natural de todas sus regiones. Extensas costas, lagos, volcanes, valles, glaciares, bosques nativos y desiertos, son parte de los escenarios que hacen de Chile un país de grandes contrastes. En sus extremos se encuentran, por el norte el desierto de Atacama, el más árido del planeta y en el sur, la inmensidad de los hielos milenarios de la Patagonia chilena.

Es un país especial, seduce y atrapa con una amplia variedad de experiencias para todo tipo de visitantes. Su diversidad geográfica permite el desarrollo de una amplia gama de deportes, el contacto con pueblos originarios, costumbres, arte y gastronomía.

Glaciares milenarios y el desierto más árido del planeta, así como valles poblados por densos bosques nativos o por extensos viñedos que generan vinos de reconocimiento mundial, son parte de los escenarios que enmarcan la vivencia de un país de contrastes.

Además de su exótica geografía, dada por sus extensas costas, lagos y algunos de los volcanes más altos de América; Chile posee ciudades y culturas de gran valor histórico como Valparaíso declarada Patrimonio de la Humanidad; Isla de Pascua y su etnia Rapa Nui; las Oficinas Salitreras de Humberstone y el Campamento Minero de Sewell, monumentos nacionales de gran valor.

Actividades tan diversas como el montañismo, cabalgatas, esquí, exploraciones arqueológicas, buceo, rafting y kayaking en ríos y fiordos o navegación entre témpanos de hielo, son parte de las experiencias que ofrece Chile.

Chile se ha posicionado como un proveedor confiable de alimentos de clase mundial. Durante la última década, se han rescatado y combinado los sabores originarios en búsqueda de una auténtica experiencia chilena. Los visitantes pueden degustar platos tradicionales como el charquicán; la gran riqueza de los productos del mar, el caldillo de congrio, los ostiones en aceite de oliva y pebre, la repostería internacional con toques locales como el mousse de yogurt y berries.

La calidad de los vinos chilenos puede degustare en toda su variedad a lo largo del viaje, ya sea visitando algunos de sus numerosos valles vitivinícolas, o dentro de Santiago, la única ciudad, capital del mundo que alberga más de cincuenta viñas dentro del radio urbano.

Santiago la Capital de Chile, se ha transformado en una de las ciudades «top» en oportunidades de negocios a nivel internacional y ha cimentado una imagen de tranquilidad, limpieza y calidad de vida bien valorada por los visitantes. En el centro de Santiago se desarrolla la mayor parte de la vida cívica del país, ahí está La Moneda (el palacio de gobierno), la Plaza de Armas y los edificios del poder judicial y ejecutivo. Con sus variados museos y paseos peatonales, el centro es un espectáculo en sí mismo.

La capital se ha convertido en un importante y moderno centro de negocios a nivel continental, con una completa oferta de hoteles y restaurantes de primer nivel, tecnología de punta y acceso a múltiples servicios: el punto de partida ideal para los viajes al resto del país.

Barrios como Providencia, Bellavista, Las Condes o Vitacura mezclan comercio, gastronomía y una agitada vida nocturna que termina pasadas las 05:00 de la mañana.

Pese a todo el cemento propio de una metrópolis, en Santiago encontrarás espacios verdes de real valía: el Parque Metropolitano, conocido como «cerro San Cristóbal» es visible desde gran parte de la ciudad y puedes subir hasta su cumbre caminando, en bicicleta o auto y, también, en un antiguo pero reformado ascensor (llamado «funicular»).

Una de las mayores virtudes de Santiago es que a menos de 60 km se encuentran los centros de ski y a una hora en automóvil el puerto de Valparaíso y Viña del Mar.

Valparaíso es el puerto más importante de Chile, con orígenes que datan desde 1536, es un lugar para experimentar. Desde sus incalculables cerros que rodean la bahía de Valparaíso, se descuelgan casas de colores diferentes que conforman un laberinto gigante de callejuelas, largas escalinatas y miradores. Cerros y mar son los límites naturales de Valparaíso, mientras que en su casco urbano se aprecia bellos conjuntos arquitectónicos, estrechas calles y algunos trolebuses.

Declarada Patrimonio Mundial por la Unesco el año 2003, su geografía se ha poblado desde ese entonces de nuevos hoteles, restaurantes y librerías que han renovado su carácter clásico. Aun así, perdura la cultura portuaria, principal sustento histórico de «Pancho» -como cariñosamente le dicen a esta ciudad-, que es visible especialmente en el barrio puerto. Aún existe y funcionan los ascensores patrimoniales al aire libre, paseo que le gusta al turista al igual que dar una vuelta a la bahía en alguna lancha del puerto y visitar la Casa Museo La Sebastiana, Fundación Pablo Neruda; donde se refleja el ingenio del escritor y su afán recolector. En la casa hay más de 3.500 objetos procedentes de diversas partes del mundo: máscaras, decenas de botellas transparentes, grandes tinajas de vidrios de colores, fotografías de Whitmann o Rimbaud se mezclan con una completa colección de mascarones de proa, los favoritos del poeta.

Viña del Mar se ha convertido en un destino ineludible del turismo chileno. Ubicada inmediatamente al norte de Valparaíso, la «Ciudad Jardín», como es conocida, ofrece un abanico de posibilidades durante todo el año: playas aptas para baño y deportes náuticos, hoteles, gastronomía basada en frutos del mar, edificios patrimoniales y el mayor festival de la canción hispanoamericano.

Un lugar que identifica a esta bella ciudad es el Reloj de Flores, postal obligada frente a Caleta Abarca, y la Quinta Vergara, antigua mansión de la familia fundadora de la ciudad, convertida en el estupendo museo de Bellas Artes y vecina del escenario al aire libre que alberga al festival de la canción.

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