martes, 05 de julio de 2022

La nueva clase: entre ejecutiva y económica

[b]La nueva clase: entre ejecutiva y económica[/b]

Cada vez más aerolíneas están ofreciendo una vía de escape a la asfixiante clase económica a precios más bajos que los que cobran por clase ejecutiva en la forma de una opción intermedia: la clase «económica premium».

En esta sección, que promocionan algunas aerolíneas internacionales, los asientos son más grandes y la comida es mejor que la de clase económica. Otros privilegios incluyen filas de registro especiales, revisiones de seguridad más rápidas, abordaje más temprano y facturación expedita de equipaje.

Las líneas aéreas dicen que los pasajeros más probables para esta nueva clase son los viajeros de negocios cuyas compañías no cubren los costos de clase ejecutiva pero que les permiten hacer un upgrade en la cabina económica. Los pasajeros de mayor edad y poder adquisitivo que viajan por placer suelen también ser más dados a pagar más por comodidad. Por otro lado, algunos programas de viajero frecuente les dan a sus afiliados de nivel elite un ascenso a «económica premium» como consolación por no poder acomodarlos en primera clase.

Noel Smith, un importador de Nueva Zealanda, usa a menudo millas para ascender a clase «económica premium» en vuelos de Air New Zealand. «Realmente no hay necesidad de viajar en clase ejecutiva en trayectos largos. Puedo dormir y la comida es buena», dijo. Igual que la cantidad de espacio, los precios cambian con cada aerolínea.

Por ejemplo, en Virgin Atlantic Airways, los pasajes cuestan entre US$400 y US$1.000 más que en clase económica para un vuelo desde Nueva York a Londres ida y vuelta. Los asientos en económica premium son amplios y tienen buen espacio para estirar las piernas.

Aunque las aerolíneas estadounidenses son más austeras en el espacio.

La clase Economy Comfort de Delta Air Lines ofrece apenas 10 centímetros extra frente al espacio en sus asientos de clase económica y 50% más de espacio para reclinar el espaldar. El sobre cargo para premium frente a la clase económica es de entre US$160 y US$320 para vuelos internacionales ida y vuelta.

Los asientos «Premium Voyageur» de Air France cuestan un promedio entre US$1.500 y US$1.600 para un vuelo ida y vuelta de Nueva York a París, de acuerdo con Christian Herzog, vicepresidente de marketing de Air France-KLM. Esto es una prima de 67% sobre el precio en clase económica de US$900. Por el dinero adicional, un pasajero obtiene 40% más de espacio, una cabina separada y beneficios como abordaje más temprano, manejo expedito de equipaje y 25% más en millas de viajero frecuente. Las aerolíneas dicen que la demanda por la clase «económica premium» ha venido creciendo, especialmente en vuelos trasatlánticos.

Air France empezó a ofrecer «Premium Voyageur» en 2009. Cathay Pacific, con sede en Hong Kong, lanzará su oferta de económica premium en marzo. Este año, Virgin Atlantic aumentará en 10% el número de asientos en económica premium para vuelos entre Estados Unidos y Londres.

La apuesta parece segura según Air New Zealand, que afirma que la venta de pasajes en esta clase intermedia produce más dólares por centímetros cuadrado que las clases económicas o ejecutivas. De igual forma, Qantas Airways está teniendo un gran éxito con la oferta, dijo Stephen Thompson, gerente ejecutivo de ventas globales. «Al comienzo, nuestro temor era que la gente iba a descender de ejecutiva a económica y ese no ha sido el caso». La adopción de la idea ha sido más lenta en EE.UU., aunque está ganando adeptos.

United Airlines está expandiendo sus populares filas de «Economy Plus», que tienen entre 10 centímetros y 13 centímetros más de espacio para las piernas en su flota de Continental Airlines. La clase «Economy Comfort» de Delta, que se expandirá en todos los vuelos nacionales a mediados de año, fue lanzada el año pasado en sus rutas internacionales para ayudar a llenar la brecha entre las clases económica y ejecutiva. Las ventas fueron tan buenas que la aerolínea decidió expandirla a todos los vuelos.

Otras aerolíneas, entre ellas varias latinoamericanas, dicen que han estado estudiando la tendencia y aún están considerando si adoptan la clase intermedia.

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