sábado, 20 de abril de 2024

El transporte aéreo registra en 2009 su mayor caída desde…

El transporte aéreo se suma a los datos que ilustran en qué medida la crisis económica está afectando a la actividad económica mundial. Según la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA), el tráfico de pasajeros del transporte aéreo durante 2009 registró un descenso del 3,5% respecto a 2008, el mayor desde la Segunda Guerra Mundial, y alcanzó una media de factor de ocupación del 75,6%.

La bajada en el sector de carga fue aún mayor, del 10,1%, llegando a anotarse una media de factor de ocupación del 49,1%. «En términos de demanda, 2009 pasará a la historia como el peor ejercicio que se ha visto. Hemos perdido dos años y medio de crecimiento en los mercados de pasajeros y tres años y medio en el negocio de carga», ha destacado el consejero delegado de la IATA, Giovani Bisigniani.

La capacidad para pasajeros internacionales registró en el mes de diciembre un descenso del 0,7% mientras que en el caso de la carga, la capacidad registró un incremento del 0,6% con respecto a los niveles de 2008.

Bisigniani también ha reconocido que en los últimos meses de 2009 se registró una mejora de los márgenes con una mayor tensión entre las condiciones de demanda-suministro. «Las mejoras de ingresos se producirán a un ritmo mucho más lento que el crecimiento de la demanda que estamos comenzando a apreciar».

En esta línea, el responsable augura que la rentabilidad del sector aéreo se recuperará lentamente, por lo que prevé pérdidas de 5.600 millones de dólares (3.900 millones de euros) en 2010.

En el último mes de 2009, el tráfico de pasajeros registró un incremento del 1,6% con respecto a noviembre mientras que el de carga permaneció estable con un ligero descenso del 0,2%.

Con respecto al mismo mes de 2008, el tráfico de pasajeros aumentó un 4,5% en diciembre con un factor de ocupación del 77,6%.

Asia se recupera más rápido

Por regiones, el tráfico evolucionó a la baja en la región Asia-Pacífico y EEUU (-5,6%), y en Europa (-5%) durante el ejercicio 2009, aunque la región asiática está reaccionando mejor a la recuperación con una mejora del 8% en diciembre con respecto al mismo mes del ejercicio anterior.

Por el contrario, las aerolíneas europeas y estadounidenses han registrado descensos en diciembre del 1,2% y del 0,4%, respectivamente.

Las aerolíneas latinoamericanas registraron un crecimiento del 7,1% en la demanda de pasajeros en diciembre, aunque en 2009 sufrieron una contracción del 0,3% que obedece principalmente a la alarma por el virus de la gripe A durante el segundo y el tercer trimestre.

En Africa, las aerolíneas experimentaron un abrupto descenso de la demanda del 6,8% en 2009 debido a un primer semestre excepcionalmente débil, aunque finalizaron el año con un rebote del 3,1% en diciembre con respecto al mismo mes del ejercicio anterior.

Optimismo para los próximos meses

Respecto al tráfico de carga, en diciembre se registró una mejora de la demanda del 24,4% en diciembre de 2008 con un factor de ocupación del 54,1%, un incremento que se ha visto potenciado por la extrema debilidad registrada en diciembre de 2008, el punto más bajo del ciclo.

«El optimismo ha retornado a la industria tras alcanzar los indicadores de gestores de compra máximos de 44 meses en diciembre, lo que apunta a incrementos de los volúmenes de carga en los próximos meses», ha asegurado la IATA.

Las principales mejoras de los mercados de carga se registraron en la región Asia-Pacífico, mientras que en Europa las aerolíneas siguen en un nivel inferior en un 20% a los picos de 2008 reflejando una más lenta recuperación de la región en comparación con Asia, Latinoamérica y Oriente Próximo. «La industria ha comenzado 2010 con algunos desafíos enormes, lo peor ha quedado atrás, pero no es momento para celebraciones», ha subrayado Bisigniani.

Además, el responsable apunta que el ajuste de 2009 implica «otro año espartano» para las aerolíneas que deben ajustar cuidadosamente su capacidad a la demanda y controlar los costes.

Bisigniani también tuvo palabras para recordar los nuevos desafíos en materia de seguridad que afronta la industria desde el frustrado intento de atentado de Detroit (EEUU). «Creemos que los Gobiernos y la industria deben cooperar y estamos preparados para un encuentro en las próximas semanas para el seguimiento de nuestras recomendaciones, basadas en encontrar caminos más eficaces para implantar medidas de seguridad inteligentes», ha aclarado.

No obstante, Bisigniani cree «un problema» los ingentes costes de seguridad que tienen las aerolíneas, calculados en 5.900 millones de dólares (4.200 millones de euros) anuales, por lo que llamó a la responsabilidad de los gobiernos en esta materia.

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